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Boletín semanal
Avances en negociaciones entre EE. UU. e Irán.
Las conversaciones giran en torno a una extensión de la tregua y a la reapertura del Estrecho de Ormuz. Por otro lado, las expectativas sobre el crecimiento de la inteligencia artificial siguen siendo un catalizador relevante para las acciones del sector tecnológico. Japón avanzó 4.72% hasta nuevos máximos históricos, mientras Asia Emergente y EE. UU. acumulan alzas de 2.57% y 1.64% respectivamente. Latinoamérica se quedó atrás con caídas de 0.06%.
PCE de abril sube a 3.3%.
La métrica inflacionaria más seguida por la Reserva Federal escaló 1 décima respecto al 3.2% previo, manteniéndose lejos de la meta del 2% de la entidad monetaria y reflejando impactos en los precios de la guerra en Medio Oriente. La tasa del bono del tesoro a 10 años retrocedió 11 puntos base en la semana, ubicándose en 4.45%. El mercado sigue anticipando que la tasa de referencia (3.5%-3.75%) se mantendrá durante todo el 2026.
Crecimiento local a la baja; inflación persistente.
Banxico presentó un escenario macroeconómico más retador, caracterizado por una desaceleración en el crecimiento y presiones inflacionarias de corto plazo. El banco central recortó su estimación de PIB para 2026 a 1.1% (desde 1.6%), reflejando un arranque de año más débil de lo esperado, con contracción en el primer trimestre y pérdida de dinamismo en consumo e inversión. El nuevo rango de crecimiento (0.5%–1.7%) confirma un entorno de actividad moderada, afectado por inversión frágil, menor demanda interna y elevada incertidumbre (incluyendo factores externos como la revisión del T‑MEC), aunque se anticipa una recuperación gradual en la segunda mitad del año. En paralelo, Banxico ajustó al alza sus previsiones de inflación en el corto plazo, anticipando niveles cercanos a 4.1% en el segundo trimestre y alrededor de 3.8% en el tercero, reflejando presiones más persistentes, principalmente en componentes no subyacentes. No obstante, mantiene su escenario base de convergencia hacia la meta de 3% hasta el segundo trimestre de 2027, lo que sugiere un proceso desinflacionario más lento de lo previsto.
Negociaciones del T-MEC avanzan con tono positivo.
Se llevó a cabo en la Ciudad de México la primera ronda formal de negociación entre México y EE. UU. en el marco de la revisión del T‑MEC, marcando el inicio de un proceso que avanzará en las próximas semanas y meses hacia su definición en julio. Las conversaciones se han desarrollado con un tono constructivo y positivo, con amplia participación de autoridades, legisladores y sector privado, reflejando la relevancia estratégica del acuerdo para la integración regional. La agenda de discusión se centra en temas estructurales clave: por un lado, las reglas de origen — especialmente en el sector automotriz— donde EE. UU. busca endurecer requisitos y elevar el contenido regional; por otro, los aranceles al acero y aluminio, que México considera injustificados y busca eliminar. A ello se suman temas estratégicos como cadenas de suministro, minerales críticos, seguridad económica, así como sectores sensibles como dispositivos médicos, condiciones laborales y competencia. Estas negociaciones se dan en un entorno global caracterizado por mayor proteccionismo y tensiones comerciales, lo que eleva la importancia del T‑MEC como mecanismo de certidumbre económica y defensa frente a medidas unilaterales.
Los portafolios de inversión que invierten la totalidad de sus activos en instrumentos de renta fija de diferentes plazos y emisores han experimentado un comportamiento positivo durante la semana. El avance registrado, procede de las bajas generalizadas que han visto las tasas de interés a nivel global. La apreciación del USD impulsó el desempeño de los activos de renta fija internacional.
Los portafolios de inversión equilibrados entre renta fija y renta variable finalizaron la semana con un resultado positivo. Uno de los factores detrás del rendimiento favorable fue el buen comportamiento tanto de la renta fija local como internacional, exceptuando las tasas de mediano y largo plazo, y esto se vio acompañado de una depreciación del peso mexicano. El buen comportamiento de los mercados accionarios a nivel global complementó el buen desempeño del portafolio.
Los portafolios de inversión con una mayor ponderación en instrumentos de renta variable registraron rendimientos positivos. Este desempeño obedeció principalmente a resultados favorables en los mercados accionarios, en particular en la americana, la local y la asiática. A ello se sumó la contribución positiva del componente de renta fija, tanto local como internacional, derivada de descensos generalizados en las tasas de interés. En conjunto, estos factores sumaron a el desempeño de este tipo de estrategias. Por su parte, nuestra moneda presentó movimientos mixtos a lo largo de la semana.